El Ministerio de Salud de Jujuy, a través de la Superior Unidad Bromatológica (SUNIBROM), reiteró que el SUH es causado en la mayoría de los casos por la bacteria Escherichia coli productora de toxina Shiga, presente en carne mal cocida —especialmente picada—, lácteos o jugos sin pasteurizar, frutas y verduras contaminadas, y agua no segura. La transmisión también puede producirse por higiene deficiente o de persona a persona, sobre todo en espacios infantiles.
Cada año se notifican alrededor de 300 casos en el país, la mayoría en niños menores de 5 años, aunque puede afectar a personas de cualquier edad. Los síntomas incluyen diarrea (con o sin sangre), vómitos, dolor abdominal, fiebre leve o ausente, palidez, disminución de la orina, irritabilidad y, en casos graves, convulsiones o alteraciones neurológicas. Ante cualquiera de estas manifestaciones se recomienda acudir de inmediato a un centro de salud.
Las autoridades insisten en medidas clave para reducir el riesgo:
- Fundamental, el lavado de las manos con agua y jabón antes y después de comer, manipular alimentos, ir al baño o cambiar pañales. Los más chicos también deben hacerlo de forma frecuente.
- Es imprescindible cocinar las carnes de manera completa hasta que no queden partes ni líquidos rojos o rosados.
- Evitar siempre el contacto de la carne cruda con otros alimentos. Para cortar alimentos, no usar el mismo cuchillo o superficie (tablas, mesadas) utilizados para cortar carnes crudas sin antes lavarlos bien con agua y detergente.
- Lavar bien las frutas y verduras.
- Los lácteos deben comprarse y consumirse con adecuadas fechas de vencimiento y sin que pierdan la cadena de frío.
- Siempre utilizar agua segura para beber, cocinar e higienizarse.
- En la heladera, el pescado, el pollo y demás carnes crudas se deben guardar en estantes bajos y dentro de recipientes cerrados para evitar que los jugos contaminen o caigan en otros alimentos.
- Evitar que los niños coman en puestos ambulantes o comidas rápidas como hamburguesas o panchos.
- Cuidar que el agua de piletas y piletines se renueve con frecuencia, recordando el uso de productos para clorar.
El SUH es de notificación obligatoria y, aunque no tiene un tratamiento específico, la atención temprana aumenta las posibilidades de recuperación y disminuye las secuelas.



