El Ministerio de Salud de la Nación presentó una denuncia penal contra quienes cometieron fraude en el Examen Único de Residencias Médicas 2025, una instancia clave para acceder a cargos rentados de formación profesional en el sistema público de salud. La investigación, impulsada por el ministro Mario Lugones, reveló un entramado de colaboración entre aspirantes, uso de dispositivos electrónicos, y circulación de respuestas por redes y plataformas de mensajería.

El escándalo estalló tras la detección de resultados inusuales en postulantes con antecedentes académicos débiles que lograron puntajes significativamente altos. Uno de los casos emblemáticos es el de un aspirante que pasó de obtener 69 puntos en una evaluación previa a alcanzar 92 sobre 100 en el examen oficial.

La denuncia, presentada ante la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional Federal, se sustenta en material audiovisual viralizado, donde se observa a un postulante utilizando anteojos con cámara oculta para registrar el examen, salir del aula y enviar las preguntas a terceros que luego le devolvían las respuestas. Además, se detectó la existencia de grupos pagos en Telegram y WhatsApp, donde circulaban respuestas y estrategias para el fraude.

Desde la cartera sanitaria advirtieron que el fraude distorsionó el orden de mérito, perjudicó a quienes sí se esforzaron por mérito propio, y expuso al Estado a un posible daño económico, al asignar becas de manera indebida y generar la necesidad de repetir procesos con costos administrativos adicionales.

El ministro Lugones fue categórico en su mensaje: “No vamos a permitir que se acceda al sistema de salud con engaños. Defender el mérito es asegurar calidad, compromiso y responsabilidad en la atención sanitaria”.

La justicia federal ya inició medidas: se solicitó la toma de testimonios, el secuestro y peritaje de celulares, identificación de IP, geolocalización de involucrados y requerimientos de información a empresas de telefonía y plataformas como la red social X (ex Twitter).

Como respuesta inmediata, el Ministerio de Salud emitió la Disposición 61/2025, que habilita una nueva instancia de evaluación solo para aquellos que hayan obtenido 86 puntos o más en la prueba del 1° de julio, pero cuyos antecedentes académicos no coinciden con el resultado. La prueba será escrita, presencial, de opción múltiple, y estará estrictamente vigilada.

Entre las nuevas medidas de seguridad se dispuso la prohibición total del ingreso con dispositivos tecnológicos, controles en accesos, y acompañamiento en todo momento si algún aspirante necesita salir del aula. Además, no se garantizará el resguardo de objetos retenidos.

La Dirección Nacional de Calidad y Desarrollo del Talento en Salud será la responsable de organizar y fiscalizar esta nueva instancia, con el compromiso de garantizar un proceso transparente, equitativo y en línea con los principios del sistema nacional de residencias.

La cartera sanitaria reafirmó que la integridad del proceso es esencial para proteger la salud pública, y que los futuros médicos deben acceder a sus cargos por capacidad y no por trampas.