Jesús explicó “hay muchísima mejoría. Responde a estímulos cognitivos, abre los ojos, aprieta la mano. Aunque parezcan señales leves, son enormes. Eso quiere decir que no hay daño en partes vitales del encéfalo como el tronco cerebral”.
Aunque su estado sigue siendo delicado, las reacciones neurológicas y la posibilidad de iniciar el proceso de desvinculación del respirador constituyen, para la familia, “una gran señal”.
“Locomotora es del pueblo. Me llaman de iglesias de todo el país, me mandan videos orando por ella. Es emocionante. Yo soy un hombre de fe y sé que eso ayuda”, sostuvo.
También aclaró los rumores sobre un conflicto con los hijos de la boxeadora. Según explicó, no hay enojo, sino una diferencia de criterio: “Ellos quieren mantener todo en la intimidad. Yo los entiendo, están atravesando el peor dolor. Pero Locomotora no es solo de ellos, es de todos. Ella es una inspiración. Siempre decía ‘levantate, luchá, no sabés cuánto tiempo vas a estar vivo’. Y eso es lo que estoy haciendo: luchando con fe y contándole a la gente cómo está, para que se una en oración”.
Al ser consultado sobre el instante en que su hermana abrió los ojos, no dudó: “Fue un milagro. No hay otra forma de describirlo”.



