La Argentina registró en junio una inflación interanual del 39,4%, según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). Aunque se mantiene alta en términos históricos, esta cifra representa una caída sostenida desde los picos de 2023 y principios de 2024, cuando la inflación había superado ampliamente los tres dígitos. Con este dato, el país abandonó los primeros puestos del ranking global de inflación, ocupando actualmente el sexto lugar detrás de Venezuela (172%), Sudán (113%), Zimbabwe (92,5%), Palestina (51,4%) y Burundi (45,5%), según un relevamiento de Infobae con datos oficiales internacionales.

La baja se explica por una marcada desaceleración que comenzó en el segundo trimestre de 2024. De hecho, el IPC interanual pasó de 263,4% en julio de 2024 a 39,4% en junio de 2025, una caída sostenida y sin interrupciones, impulsada por políticas monetarias contractivas y una fuerte contracción del gasto público.

El ranking inflacionario global

Pese a que Argentina logró retroceder en el ranking, la inflación continúa siendo un problema grave en otras regiones. En Venezuela, la suba interanual de precios llegó al 172% en junio y podría cerrar 2025 en 180%, según el FMI. A pesar de haber salido técnicamente de la hiperinflación en 2021, la inestabilidad económica persiste con fuerza.

En Sudán, el contexto es aún más crítico. El país africano atraviesa un conflicto armado que ha desorganizado totalmente su economía, con una inflación del 113% y una proyección del 100% para 2025. En el caso de Zimbabwe, la inflación anual de junio fue de 92,5%, impulsada por una profunda desconfianza en la moneda local y escasez de crédito externo, pese a intentos de estabilización monetaria.

Perspectivas para la Argentina

Según el Fondo Monetario Internacional, Argentina cerrará 2025 con una inflación del 35,9%, lo que la ubicaría en el octavo puesto del ranking global, compartido con Turquía. Aunque esta mejora es significativa respecto de los últimos años, el país sigue dentro del grupo de las diez naciones con mayor inflación en el planeta.

Analistas coinciden en que la continuidad de políticas fiscales y monetarias estrictas será clave para mantener la tendencia a la baja. No obstante, factores como la posible suba del dólar oficial —que ya tocó los $1.300— y la incertidumbre electoral podrían generar nuevas presiones sobre los precios.

En comparación con el resto de América Latina, Argentina es, junto a Venezuela y Bolivia, uno de los pocos países de la región que aún figura entre los más inflacionarios. En el caso boliviano, el FMI proyecta una inflación del 15,1% para este año, rompiendo con años de estabilidad de precios debido a la pérdida de reservas, subsidios insostenibles y desconfianza en la política cambiaria.

Aunque aún queda un largo camino por recorrer, los últimos datos posicionan a Argentina fuera del podio de las economías más inflacionarias del mundo por primera vez en años. La meta de alcanzar una inflación de un solo dígito, sin embargo, continúa siendo un objetivo ambicioso y pendiente.