Las ciudades más beneficiadas fueron La Plata, Mendoza, San Juan y Santiago del Estero, sedes de la competencia.

Los números del sector se desglosan en: 230 mil turistas extranjeros con una estadía media de 7 días y un gasto diario de US$200 cada uno, según las cifras estimadas por el Gobierno Nacional. 

Los visitantes foráneos inyectaron US$322 millones, que equivalen a $81.949 millones. A esto, se agrega los aportes que realizó la FIFA en gastos de organización, que fueron otros US$40 millones. Los extranjeros hicieron fuertes desembolsos en indumentaria, calzado, marroquinería, joyerías, aprovechando la diferencia cambiaria.

A los turistas del exterior se sumaron 184 mil locales, que con el disparador del certamen juvenil aprovecharon a viajar a los partidos y hacer turismo. Gastaron un promedio diario de $16 mil, tuvieron una permanencia promedio de 4 días y dejaron así un impacto económico directo de $11.764 millones. 

Los turistas nacionales se hicieron notar principalmente en los cuatro partidos de la Selección Argentina. 

Impacto económico del turismo por el Mundial Sub-20

La Plata fue una de las ciudades más favorecidas por el torneo ecuménico, porque albergó semifinales y final. Tuvo así presencia de turistas mundialistas durante toda la competencia. Se pudieron ver familias incluso de nacionalidades que no participaron del certamen, como Chile y España, y los paseos turísticos muy demandados. 

En Mendoza, donde el último partido se jugó el 30 de mayo, se estimó que, sólo entre las delegaciones que se alojaron allí, hubo un desembolso de más de 2 millones de dólares. Según el Ente Mendoza Turismo (EMETUR), cada integrante de los combinados, alojados en hoteles 4 y 5 estrellas, tuvo un gasto promedio de 450 dólares diarios, contemplando hospedaje, gastronomía y traslados. 

Fueron 5.000 noches de alojamiento contratadas por la FIFA, con la prestación de todos los servicios de alimentación (desayuno, almuerzo, merienda y cena) y transporte. 

Santiago del Estero vivió el mundial juvenil hasta el 3 de junio, cuando se jugaron los cuartos de final. Se disputaron un total de 10 partidos y se alojaron 11 delegaciones. Los cotejos de la Selección Nacional se hicieron a estadio lleno, con las casi 30 mil butacas ocupadas en el Estadio Madre de Ciudades. 

Los turistas internacionales tuvieron una permanencia de una semana y salieron a recorrer la provincia y también algunos distritos vecinos. Los alojamientos de 4 y 5 estrellas quedaron ocupados al 100% durante toda la competencia. 

San Juan también tuvo 10 partidos hasta los cuartos de final del 3 de junio, con 11 delegaciones. Ambos encuentros del combinado albiceleste fueron en un Estadio Bicentenario con sus 25 mil butacas ocupadas. La ocupación hotelera en la ciudad promedió el 67% durante el torneo y fue plena el 26 de mayo, cuando Argentina cerró su grupo, tanto en Capital como alrededores.