El policía se percató de que fue víctima del robo del motor de su lancha, por lo que investigó quiénes fueron los asaltantes. Al dar con uno de los ladrones involucrados, le informaron que otro de los hombres tenía lo sustraído, luego el cabo primero localizó al segundo bandido.

Allí, se desató una persecución en la que el uniformado intentó sacar su arma reglamentaria y, de forma accidental, accionó el gatillo y se disparó en los testículos.

De acuerdo al portal de noticias local, TNGoya, el efectivo de la fuerza provincial debió ser intervenido quirúrgicamente y se encuentra fuera de peligro, mientras que el delincuente fue apresado.