El nuevo balance representa un incremento de 157 fallecidos respecto al informe anterior y refleja el avance de las tareas de recuperación de cuerpos entre los escombros, luego de que los equipos de rescate dieran por finalizada la búsqueda de sobrevivientes.

La Guaira, la zona más afectada

Los terremotos provocaron graves daños estructurales, especialmente en el estado costero de La Guaira, donde bloques enteros de edificios colapsaron y numerosos complejos habitacionales quedaron reducidos a escombros.

Según datos oficiales, más de 850 edificios sufrieron daños y 190 colapsaron por completo, dejando a miles de familias sin vivienda.

El Gobierno también informó que 17.907 personas quedaron sin hogar, mientras que 86.794 familias recibieron asistencia humanitaria desde el inicio de la emergencia.

Miles de damnificados esperan una solución

Las autoridades estiman que alrededor de 20.000 personas permanecen alojadas en campamentos transitorios instalados en distintas zonas afectadas, mientras continúa la remoción de escombros y la identificación de nuevas víctimas.

Frente al déficit habitacional generado por la catástrofe, el Ejecutivo calcula que serán necesarias 25.000 viviendas para responder a la demanda de los damnificados.

En paralelo, el Gobierno de Delcy Rodríguez mantiene negociaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para obtener un acceso rápido a activos financieros del país que permitan acelerar las tareas de reconstrucción.

La ONU pidió casi 300 millones de dólares

La magnitud del desastre llevó a la Organización de las Naciones Unidas (ONU) a lanzar un llamado internacional para reunir casi 300 millones de dólares destinados a las operaciones de asistencia humanitaria.

El organismo advirtió que la prolongada crisis económica que atraviesa Venezuela limita la capacidad de respuesta del Estado y dificulta la reconstrucción de la infraestructura dañada.

Un nuevo temblor reavivó el miedo

Mientras el país continúa enfrentando las consecuencias del desastre, un nuevo sismo de magnitud 3,9 volvió a sacudir este viernes el norte de Venezuela.

El movimiento, registrado cerca de Naiguatá, en el estado La Guaira, no dejó víctimas ni daños materiales, pero provocó evacuaciones preventivas de edificios en Caracas y otras localidades.

El episodio reavivó el temor entre los habitantes de las zonas afectadas, que todavía intentan recuperarse del doble terremoto ocurrido hace poco más de dos semanas. Aunque las tareas de rescate de sobrevivientes concluyeron, la emergencia humanitaria continúa y la reconstrucción del país demandará meses, e incluso años.