No es casualidad. Todos entienden que la marca Javier Milei seguirá teniendo peso en 2027, independientemente del humor económico del momento. Separar las elecciones significa provincializar el debate, poner en primer plano la gestión y obligar a La Libertad Avanza a construir liderazgos locales que, en muchos distritos, todavía están lejos de consolidarse.
Jujuy forma parte de ese grupo de provincias. En el oficialismo prácticamente nadie duda de que Carlos Sadir buscará un nuevo mandato y que el quinto mes del año aparece como la ventana más probable para convocar a las urnas, siguiendo el camino que también analizan Tucumán, San Luis, Misiones, Córdoba y Santa Fe.
La estrategia tiene un denominador común entre varios mandatarios. En Tucumán, Osvaldo Jaldo ya confirmó que irá por la reelección y adelantó que pretende votar en mayo. En San Luis, Claudio Poggi también se perfila para buscar un nuevo mandato; en Córdoba, Martín Llaryora aparece como el candidato natural para sostener la hegemonía del peronismo provincial; mientras que en Santa Fe, la reforma constitucional habilitó a Maximiliano Pullaro a competir por un segundo período. En Misiones, Hugo Passalacqua también analiza adelantar los comicios, aunque ahí el escenario está atravesado por la puja política con Carlos Rovira. En todos los casos, el objetivo es separar la discusión provincial de la nacional y fortalecer el peso de las gestiones locales frente al avance libertario.
El cálculo es político. En 2025, el oficialismo jujeño consiguió retener la provincia, aunque La Libertad Avanza mostró un crecimiento importante en las elecciones nacionales. Esa diferencia terminó de convencer a la dirigencia de que la discusión provincial y la nacional recorren carriles distintos y que conviene evitar que una contamine a la otra.
Sadir llega, además, con un escenario interno mucho más ordenado que el de sus principales adversarios. El radicalismo mantiene la estructura territorial más sólida de la provincia y, pese a algunos matices propios de la gestión, la relación con Gerardo Morales atraviesa un momento de estabilidad. Esa sociedad política continúa siendo uno de los principales activos del oficialismo.
Del otro lado aparece La Libertad Avanza. El espacio libertario sabe que tiene una oportunidad histórica para disputar el poder provincial, aunque todavía debe resolver quién encabezará esa pelea. Hoy los nombres que más fuerte suenan son los del senador nacional Ezequiel Atauche, el diputado nacional Manuel Quintar y el diputado provincial Federico Canedi, quien tiene el apoyo de Patricia Bullrich y Martín Menem. Ninguno fue ungido todavía y la definición dependerá, en buena medida, de la estrategia que baje la conducción nacional y de la evolución de las encuestas.
El peronismo, mientras tanto, enfrenta un reto aún mayor. Antes de pensar en candidaturas deberá resolver su propia conducción. La elección interna prevista para agosto será fundamental para ordenar un espacio que llega fragmentado y sin una referencia indiscutida. Recién después de ese proceso comenzará la verdadera discusión sobre quién intentará recuperar la Gobernación.
A la par, las consultoras nacionales ya comenzaron a posar la mirada sobre Jujuy. Relevamientos privados que circulan entre dirigentes y espacios políticos muestran que Sadir conserva una imagen positiva competitiva y se mantiene entre los gobernadores mejor valorados del Norte Grande. Al mismo tiempo, esos datos coinciden en que La Libertad Avanza sigue creciendo como fuerza política, aunque todavía no logró consolidar un liderazgo provincial, mientras que el peronismo continúa condicionado por sus divisiones internas. El escenario, por ahora, favorece al oficialismo, aunque todos admiten que falta mucho para la foto definitiva.
Porque, más allá de los nombres, todavía quedan variables por despejar. El Congreso deberá resolver si las PASO seguirán existiendo, si prospera la reforma electoral impulsada por el Gobierno de Milei y si finalmente habrá cambios en el sistema de listas colectoras. Esas definiciones terminarán de moldear las estrategias provinciales.
Lo único que parece fuera de discusión es que la carrera hacia 2027 ya empezó. Y, como ocurre cada vez que se acercan las grandes disputas de poder, los gobernadores prefieren jugar primero el partido en su propia cancha.
*- Por Fabricio Rasjido
Periodista político. Director periodístico en La Voz de Jujuy



