El reporte fue difundido por el Gobierno de ese país y reproducido por medios de Caracas, en el que se detalla la evolución de la situación humanitaria tras los fuertes sismos que afectaron distintas regiones.

Balance humanitario y personas afectadas

El informe oficial señala que hasta el momento 6.462 personas fueron rescatadas con vida, mientras que 86.794 familias recibieron asistencia directa en el marco de las operaciones de emergencia.

Además, se indicó que 17.345 personas continúan sin vivienda, en tanto permanecen habilitados 79 campamentos transitorios para el alojamiento de damnificados.

Las autoridades también precisaron que 23.820 pacientes han recibido atención médica desde el inicio de la emergencia, en un sistema sanitario desplegado de forma extraordinaria.

Daños estructurales y despliegue de rescate

En cuanto a la infraestructura, el balance oficial indica que 856 edificios resultaron afectados, de los cuales 190 colapsaron completamente a raíz de los movimientos sísmicos.

El operativo de respuesta incluye la participación de 29.567 efectivos de fuerzas de seguridad, 27.482 voluntarios y 4.088 rescatistas internacionales que colaboran en las tareas de búsqueda, asistencia y reconstrucción.

Las autoridades informaron además que desde el 24 de junio se registraron 995 réplicas, lo que mantiene en alerta a las zonas impactadas.

Asistencia y recursos distribuidos

En el marco de la emergencia, el Gobierno venezolano reportó la distribución de 9.585 toneladas de alimentos y 669.008 litros de agua para abastecer a la población afectada.

El sistema de asistencia humanitaria continúa activo mientras se mantienen las tareas de relevamiento y contención en las áreas más dañadas.

Evolución del balance oficial

Los datos actualizados muestran un incremento progresivo de las cifras desde el inicio de la emergencia. En el reporte previo, las autoridades habían informado 2.954 fallecidos y 16.592 heridos, mientras que días antes los registros eran aún menores.

El seguimiento oficial continúa en desarrollo, en un contexto de emergencia sostenida y operaciones de asistencia que se mantienen activas en las zonas afectadas por los sismos.