Esta decisión se suma a los 34 cargos recuperados que ya fueron concursados para la Modalidad de Educación Especial, en el marco de una política educativa basada en un paradigma de derechos. 

Ambas medidas están orientadas a la protección y el cuidado de las infancias y adolescencias, contribuyendo al fortalecimiento de las trayectorias educativas y promoviendo condiciones que favorezcan los procesos de alfabetización y aprendizaje.

La medida responde a una de las prioridades definidas por la ministra Teseira: garantizar condiciones de inclusión y acompañamiento integral para los estudiantes mediante abordajes interdisciplinarios, institucionales y comunitarios.

En este sentido, se busca ampliar la capacidad de respuesta del sistema educativo para asegurar intervenciones oportunas, sostenidas y presenciales, especialmente en contextos atravesados por situaciones de violencia escolar, vulneración de derechos, consumos problemáticos, padecimientos subjetivos severos y trayectorias educativas en riesgo.