El conjunto ingles se había puesto en ventaja en el primer tiempo a través de Kai Havertz, mientras que en el complemento Dembélé anotó la igualdad de penal. En la definición desde los 12 pasos el Arsenal erró dos ejecuciones y se quedó con las manos vacías.

Los Gunners se pusieron en ventaja rápidamente gracias al tanto de Kai Havertz a los seis minutos, quien tuvo una cuota de fortuna al recibir solo tras un rebote para después picar al vacío y definir con un potentísimo remate.

Desde entonces, el cuadro francés monopolizó la posesión de la pelota ante un equipo de Mikel Arteta que se replegó en su propio campo. A pesar de que los ingleses jugaban cerca de su arco, su bloque defensivo no presentó fisuras ante las arremetidas del elenco dirigido por Luis Enrique.

El equipo francés finalmente pudo llegar al tan ansiado empate a los 20 minutos del segundo tiempo, luego de que el español el español Cristhian Mosquera bajara dentro del área al georgiano Khvicha Kvaratskhelia y el árbitro cobrara un penal que Dembélé terminó cambiándolo por gol con una potente ejecución cruzada.

A partir de allí el encuentro se emparejó muchísimo, ambos equipos tuvieron alguna que otra situación para quedarse con la victoria. Luego de un tiempo suplementario donde no hubo tantas emociones, la final de la Champions se definió desde los doce pasos.

PSG comenzó con el pie derecho después de que Eberechi Eze desperdiciara su remate, pero apareció David Raya —de gran actuación— para emparejar la definición. Sin embargo, tras la conversión de Beraldo para el 4-3, Gabriel Magalhaes tiró su disparo por encima del travesaño y terminó con las ilusiones del Arsenal.

De esta manera, el PSG conquistó por segundo año consecutivo la UEFA Champions League y Luis Enrique enalteció su carrera como entrenador.

Por su parte, es la segunda oportunidad en la que el Arsenal pierde una final de la Champions: en 2006, de la mano del histórico Arsène Wenger, cayó 2-1 contra el Barcelona.