Las tres normas fueron aprobadas por el Congreso el pasado 10 de julio, y a partir de su comunicación oficial desde el Senado a Presidencia, comienza a regir el artículo 80 de la Constitución Nacional: si el Ejecutivo no rechaza el proyecto en diez días hábiles, se considerará automáticamente aprobado.
¿Qué contemplan las leyes?
- Ley 27.791: prevé un aumento del 7,2% en todos los haberes previsionales, eleva el bono de refuerzo de $70.000 a $110.000 y establece su actualización mensual por el índice de movilidad. También exige que ANSES transfiera fondos a las provincias con cajas jubilatorias no transferidas.
- Ley 27.792: restituye por dos años la moratoria previsional eliminada por el oficialismo y modifica el acceso a la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM).
- Ley 27.793: declara la Emergencia Nacional en Discapacidad, con medidas para garantizar derechos, acceso a prestaciones y recursos a personas con discapacidad.
¿Qué votación lograron?
Las tres leyes fueron impulsadas por sectores de la oposición y tuvieron distintas fortalezas parlamentarias:
- La ley de aumento jubilatorio superó los dos tercios tanto en Diputados como en el Senado.
- La de moratoria fue más reñida y no alcanzó los dos tercios, lo que la hace vulnerable a un posible veto.
- La ley de discapacidad fue aprobada por unanimidad en el Senado y con dos tercios en Diputados, lo que complica al Gobierno si decide vetarla.
Milei ya anticipó el veto
Mientras se debatían en el Congreso, el presidente Javier Milei expresó en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires que vetará todas las leyes que apruebe el Congreso que afecten el equilibrio fiscal. Incluso dijo que, si no logra sostener los vetos con un tercio de legisladores, judicializará las leyes.
En la misma línea, el jefe de Gabinete Guillermo Francos ratificó esa postura y señaló que el Gobierno no está dispuesto a permitir gastos sin financiamiento, en referencia al artículo 38 de la Ley de Administración Financiera.
¿Qué puede pasar si veta?
En caso de vetar una o todas las leyes, el trámite vuelve a la Cámara de origen (Diputados), que podría insistir en su aprobación con dos tercios de los votos. Ese es el escenario que enfrentaría el oficialismo con la ley de discapacidad y la de jubilaciones, que tienen respaldos amplios y podrían superar el veto.
En el Congreso, mientras tanto, esperan una agenda recargada tras el receso invernal, que incluye otros temas incómodos para el Ejecutivo como la emergencia pediátrica, el financiamiento universitario y el veto ya concretado a la emergencia en Bahía Blanca.
Con el calendario electoral avanzando y las negociaciones entre gobernadores y diputados en marcha, los próximos días serán decisivos para saber si el Presidente mantiene su postura intransigente o abre una instancia de diálogo.



