El Archivo General de la Legislatura, como lo hace periódicamente, realizó el expurgo de la documentación que tiene más de 30 años, tal como lo establece la Ley N° 2822.

La que tiene valor histórico es enviada al Archivo Histórico provincial y al legislativo; y la que no es donada a una institución con fines benéficos.

Para realizar la depuración, el personal del área respeta un protocolo que consiste en la utilización de guantes, barbijos y el material necesario para resguardar la salud.

Los documentos se destruyen de manera manual o a través de una trituradora.

En esta ocasión, el papel embolsado fue entregado a la fundación Fermín Morales que acompaña y asiste a familias y niños enfermos de cáncer de entre 2 y 16 años. La Fundación vende los restos del papel para recaudar dinero y así costear los pasajes de las madres que tienen que viajar a Buenos Aires para acompañar a sus hijos a cumplir con los tratamientos.