En un de las pulseadas más intensas del peronismo en todo el país y el resultado no dejó lugar a dudas: aunque sin conseguir la contundencia que deseaba, el gobernador de Tucumán, Juan Manzur, se impuso por más de 20 puntos de diferencia sobre su vice, Osvaldo Jaldo, en las PASO en las que, además de la conformación de las listas que competirán en noviembre, se puso en juego el liderazgo del PJ de cara a 2023. La suma de las dos listas del Frente de Todos consiguió casi el 50% de los votos emitidos.

El segundo frente más votado fue Juntos por el Cambio, que rondaba el 35% de los votos con la sumatoria de sus tres listas. La interna opositora no fue menos significativa: los radicales José Cano y Silvia Elías de Perez, referentes de la oposición provincial durante años, y respaldados en esta campaña por el expresidente Mauricio Macri, quedaron en último lugar.

Con un sugestivo corte de boletas, en el tramo de las precandidatos para el Senado se imponía por una luz la boleta del intendente de la capital provincial, el peronista Germán Alfaro, quien recibió el respaldo del jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, y de la presidenta de Pro, Patricia Bullrich.

En segundo lugar de la pulseada por la Cámara alta quedó la boleta encabezada por el nuevo “challenger” de la oposición: el intendente radical de Yerba Buena, Mariano Campero. La lista de Campero se imponía a la de Alfaro en el tramo de precandidatos a Diputados. Durante la campaña, Campero había recibido el respaldo de Alfonso Prat-Gay.

Manzur en eufórico triunfo

Estamos ganando en toda la provincia. En la interna nuestra, estamos ganando por un amplio margen”, celebró Manzur al llegar al búnker del oficialismo. El gobernador es precandidato a senador suplente y se especula que, en caso de ganar en noviembre, al no poder aspirar a un tercer mandato en la provincia, ocuparía la banca para asegurar su futuro político, mientras elige un sucesor.

La intención de Jaldo, quien se ubicó primero en la lista de precandidatos a diputados, era disputar el liderazgo del PJ con Manzur para pelear por la gobernación en 2023.

Luego de semanas en las que cruzaron acusaciones de alto calibre, Manzur ratificó la ventaja que mostraba en las encuestas. El gobernador contó con el respaldo del gobierno nacional. Los ministros Eduardo “Wado” De Pedro y Martín Guzmán lo acompañaron en un acto en el Hipódromo local y de manera remota lo hicieron Sergio Massa y Máximo Kirchner.

Jaldo intentó un acercamiento con el cristinismo -dada la fría relación entre Cristina Kirchner y Manzur- pero apenas consiguió reunirse con el senador nacional Oscar Parrilli en Buenos Aires. Este domingo, lejos de darse por vencido, Jaldo ofreció su propia lectura de los resultados de la elección: “Somos el 40%, con 170.000 votos que nos convierten en la segunda fuerza política en Tucumán”.

Detrás del Frente de Todos y de Juntos por el Cambio, el tercer lugar en las PASO de Tucumán fue para Fuerza Republicana, el frente liderado por Ricardo Bussi, hijo del represor Antonio Domingo Bussi, que orillaba los siete puntos. El resto de las fuerzas no alcanzaba los tres puntos.

La intensidad de las distintas internas en Tucumán tuvo un efecto en la participación: en la provincia votó casi el 78% del padrón, muy por encima de la media nacional.