El gobernador de la Provincia, Gerardo Morales, asistió a la ceremonia de inicio de la 139° zafra del ingenio La Esperanza. Como es tradicional, el acto comenzó con la Misa de Bendición de Frutos de Inicio de este proceso productivo de la fábrica ubicada en San Pedro.

“Hace años que no se iniciaba una zafra en tiempo y eso dice mucho y reafirma que el ingenio está en manos de un grupo empresario serio y de amplia trayectoria, que tomó la decisión de invertir en Jujuy”, enfatizó Morales.

Recordó que uno de los desafíos que tuvo como gobierno fue salvar el ingenio, sanearlo y resolver la quiebra, lo que se logró con la llegada del Grupo Budeguer y una inversión de aproximadamente 20 millones de dólares.

En su repaso, el mandatario también apuntó que “el compromiso inicial era que Budeguer mantenga 600 trabajadores, pero hoy la planta incrementó a 700 y eso refleja la responsabilidad de la empresa”.

Morales no dejó pasar el “momento difícil” que atraviesan los ingenios debido a “las complicaciones que rodean a la actividad azucarera y los precios internacionales, lo que hace indispensable el complemento del bioetanol, tema que procuramos sostener en vigencia y defendemos en el Congreso de la Nación para la nueva legislación”.

A su turno, Luis Budeguer, del grupo propietario del predio fabril, indicó que "se empieza una zafra temprano, lo que significa que habrá más días de molienda, mayor producción y por lo tanto más trabajo para todos".

“Tuvimos una gran capacidad de superación como empresa y como personas que formamos parte de ella, funcionando coordinadamente en pos del bien común", resaltó y comentó que "era una tormenta perfecta y llevamos el barco a aguas más serenas". "Eso se logró con mucho trabajo e inversión”, puntualizó.

Continuó diciendo, que “venimos invirtiendo más de 20 millones de dólares en este proceso de reconversión, transformación y modernización del ingenio, enfocados principalmente a la línea de molienda trapiche, el proceso fabril, calderas, usina y destilería, es decir se trabajó fuertemente en la automatización de los sistemas y los procesos”. “Pasamos de una molienda de 4 mil toneladas caña al día a una de 7 mil toneladas”, afirmó.