River no perdonó al líder Racing, que volvió a especular en su visita al estadio "Monumental" como en el cruce por la Copa Libertadores, y se llevó una dura derrota por 2 a 0, por la decimoquinta fecha de la Superliga.

Un tremendo tiro libre del colombiano Juan Fernando Quintero, desde 35 metros y clavando el balón en el ángulo izquierdo del arquero Gabriel Arias, abrió la victoria del "Millonario", a los 30 minutos del primer tiempo.

La "Academia" que dirige Eduardo Coudet se preocupó demasiado por cortar el circuito futbolístico de River, pero casi no generó situaciones de peligro, salvo alguna jugada de pelota parada.

Y en el complemento, cuando Racing metió dos cambios para buscar recuperarse, una carambola entre un remate de Milton Casco y el rebote en Alejandro Donatti significó el 2-0 definitivo.

Más allá de la caída, Racing -que terminó con diez por la expulsión de Augusto Solari y el jueves debuta en la Copa Sudamericana contra Corinthians- seguirá como líder con 42 puntos, aunque Defensa y Justicia podría igualarlo si vence este lunes a Argentinos Juniors en Florencio Varela.

El "Millonario", que llega a 28 puntos y se acerca a la zona de clasificación de la Copa Libertadores 2020, sumó su tercera victoria consecutiva y el jueves se pondrá al día contra Rosario Central.

La mala noticia para el entrenador Marcelo Gallardo fue que los tres cambios que debió meter se debieron a problemas musculares: Enzo Pérez, Javier Pinola y Juanfer Quintero.


Todo al revés

Si bien el primer tiempo tuvo un equilibrio hasta la magia de Quintero, el planteo de Racing que había avisado su entrenador Coudet no salió.

Porque cedió la pelota a su rival, se dedicó a frenar los ataques de River en vez de querer ser protagonista, como lo había demostrado en el resto del campeonato para llegar como líder a estas últimas siete fechas.

Antes de esa rosca hermosa de Quintero, Rafael Santos Borré había tenido dos chances clarísimas para abrir el marcador: primero le erró a la pelota tras un desborde de Casco y después se nubló en el cara a cara con Gabriel Arias, habilitado de gran manera por el propio colombiano.

También Racing tuvo su única opción de peligro, con una volea de Donatti exigido, a la salida de un córner, que se fue directamente ancha por el palo izquierdo de Franco Armani.

A los 30 llegó ese poema de tiro libre del colombiano Quintero, que le puso justicia a aquel que salió a buscar el resultado de entrada.


Cambios para no cambiar

Era cantado que Coudet iba a buscar un golpe de efecto en el segundo tiempo para cambiar la cara de su equipo, pero le salió todo lo contrario.

Porque mandó a la cancha a Darío Cvitanich y Matías Zaracho para modificar su estructura, con el chileno Marcelo Díaz entre los centrales.

Pero en un rechazo largo de Armani, Lucas Pratto la peinó para la corrida de Borré a la espalda de Leonardo Sigali, que llegó a cerrar, pero el balón le quedó a Casco -de muy buen partido general-, que metió un puntazo directamente al pecho de Donatti, que desvió al arco un remate que se iba al lateral para el 2-0.

Racing siguió inofensivo, sin tener memoria de aquella traumática experiencia en los octavos de final de la Copa Libertadores.

Eso es lo que se le achacará al equipo de Avellaneda, que mandó a la cancha a Ricardo Centurión, pero siguió sin poder abastecer a un desaparecido Lisandro López.

Recién a los 20 minutos, el lateral Renzo Saravia probó de media distancia con un derechazo que fue el primer tiro de jugada de la "Academia".

Pudo haber ampliado la ventaja River, incluso después de la expulsión de Augusto Solari por doble amarilla, agrandado por una buena actuación colectiva.

Un mazazo para la ilusión de Racing, que deberá borrar rápido esto de su memoria porque en dos semanas, tendrá otra visita decisiva a Independiente, en el clásico de Avellaneda.

Fuente: Ámbito.com